Mostrando entradas con la etiqueta Ciudadanía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciudadanía. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de mayo de 2012

NOVIEMBRE



"Noviembre" es una película que representa un arte más libre, capaz de hacer que la gente viva con ellos el espectáculo. Mas allá del escenario, de centros cerrados con público pasivo. Este grupo de teatro se traslada a la calle, haciendo participes a las personas que por allí pasan... haciendo vivir de nuevo la vía pública. Plazas, parques, o avenidas se convierten en espacios de creación improvisados, donde el espectador deje de ser espectador y pase a formar parte de la representación, y sienta lo que ellos sienten en cada momento... El teatro como la vida, la vida como el teatro. Y como se vehículo todo esto con las reivindicaciones sociales y políticas.


BOTELLÓN DE LECHE... PROHIBIDO



Normas de convivencia, leyes cívicas, decretos, multas todo un repertorio de herramientas punitivas respecto al espacio público. Si bien, este espacio, debería se un lugar de y para las relaciones, donde todas las personas tienen acceso legal. Pero por el contrario, este espacio tarde o temprano se convertirá en un lugar in-transitado e inanimado. No existirá un espacio donde las personas interactuen, donde surjan los conflictos o donde simplemente se pasee. Con la imposibilidad de crear un proyecto común de ciudadanía, ya que no se permite la asociación libre e igualitaria de sujetos conscientes de su dependencia unos respecto de otros.
Ya no existe ni el concepto Marxista de "mediación" entre estado y sociedad civil que hacia camuflar las dominaciones de los primeros hacia los segundos. Ya no existe porque la opresión es clara, es explícita llevada a cabo bajo los "aparatos ideológicos del estado" (Manuel Delgado).
Los espacios públicos según estas normas están siendo prohibidos en función de sus usos. Usos que por otro lado, no marca la ciudadanía a través de sus negociaciones, discusiones etc sino que los impone desde arriba el estado, no dejando el papel activo a las personas, que en ultima instancia son los que van a transitar ese espacio.


domingo, 15 de abril de 2012

Espacios públicos con unas normas a seguir

En la línea de Lyn H. y John Lofland definen espacio público como “aquellas áreas de una ciudad a las que, en general, todas las personas tienen acceso legal. Calles, parques, edificios públicos y zonas públicas de los edificios privados”. (El acceso a una zona privada puede ser de restricción legal).

Ahora en la actualidad las acepciones de espacio público por parte de diseñadores, arquitectos, es un conjunto de lugares de libre acceso en el que se desarrolla una determinada forma de vínculo social y de relación con el poder.
Espacio público está fuertemente unido al ámbito político. Éste utiliza en sus discursos la esfera pública y lleva a cabo, a través de una ideología pensada a su interés y sin tener en cuenta al principal protagonista que sería ese ciudadano de a pie, actuaciones muchas veces alejadas a la demanda de los ciudadanos.
Hacen de esos espacios públicos sitios tranquilos donde no se produzca altercado alguno -y estas alteraciones pueden ser producidas por el mismo sistema a consecuencia de actos que realizan, desembocando en marginación, exclusión.. en las que contando con las 3 zonas denominadas por Castell todos pueden “caer”- Tratando las plazas de las ciudades por ejemplo como zonas de tránsito dónde la gente no pueda reunirse y no pueda ser utilizada con otro fin que no sea el de paso. Aun así, los ciudadanos en muchas ocasiones hacen de esos lugares los suyos propios dándoles otro uso y sin embargo viéndose penados por ello mediante la violencia o la represión.
Todo esto va envuelto en el lema de que nada estropee la buena convivencia ciudadana en un: esto es lo que debe hacerse, en, así deben ser las cosas y hacerse, que en realidad podría denominarse en una propuesta debería ser.
En ese discurso del que hablamos, el sistema cuenta con la aprobación de la clase dominante que es un porcentaje bajo de la población, el cuál somete a la otra parte mayoritaria a la sumisión. Y es que la dominación (subliminal en muchos casos) no solo domina sino que también dirige y orienta el pensamiento, la conducta, la acción y la actitud social de los ciudadanos.

Nos planteamos, ¿qué puede estar fallando? ¿considerar la participación social de la ciudadanía cómo una mera votación cada cuatro años y no haber una involucración más allá de ello?
El lugar dónde se pueden cuestionar los asuntos sociales, las demandas y demás conciernen tanto a los poderes políticos como a la ciudadanía en sí, sin ser estar éstos viéndose sometidos a lo que quieren los primeros.

jueves, 5 de abril de 2012



¿CIUDADANÍA?



En la entrada anterior, reflexionamos sobre la ciudadanía "legal" o "ilegal". Pues bien, una vez superado el concepto de ciudadanía desde el aspecto legal o burocrático, nos queremos centrar en la participación de los ciudadanos.

La pregunta que siempre nos vuelve a la cabeza es porque la población no participa. Una opción sería, que una persona se siente ciudadano cada cuatro años, y espera en el sofá esa gran cita de la ciudadanía. Pero como educadores, nos interesan los demás, los que no se sienten ciudadanos cada cuatro años, pero tampoco se movilizan. Ya que los conflictos sociales nos suceden a todos pero nos afectan a unos pocos, y  estos pocos no saben movilizar a los restantes.
La población hasta hace muy poco no se sentía afectada por lo común, "lo que pasa no me compete, no me identifica". El proceso de globalización ha tenido que ver con todo esto, ya que el individualismo ha superado a lo común, desde este punto de vista, las políticas neo-liberales, tienen muy fácil para desmantelar el estado de bienestar.
La educación social no hace políticas sociales, pero promueve la ciudadanía, deberíamos ser capaces de movilizar hacia lo común. ¿pero de que modo? Parece que ahora la población se moviliza, pero porque el estado de bienestar, "lo común" se esta viniendo abajo. Pero hasta que no lo hemos vivido en nuestra piel, no nos hemos movilizado, cuando nuestro estilo de vida durante mucho tiempo ha perdurado gracias a que otros estuvieran con condiciones extremas, y no hemos movido un dedo. ¿La población se moviliza solo cuando la situación es extrema?, en este caso al menos ha sido así. Pero otra reflexión que viene al grupo, es que hasta que punto los "ciudadanos no comprometidos" deben ser movilizados hacia una causa que le debe afectar como ciudadano, como que es una causa de lo que llamamos "común". Es una pregunta retórica, ya que no encontramos respuesta, y solo nos da pie a seguir movilizando hacia lo común.





NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL


Nos preguntamos como tener o no papeles, puede hacer a una persona tener derecho o no a poseer el título de ciudadanía. 
 Pero esta entrada no se quiere referir a la reivindicación de los temas burocráticos que este tema concierne, sino a los problemas sociales que puede acarrear ser ciudadano o no serlo. 
En primer lugar, la gran diferencia que tiene la posesión de ciudadano es la posibilidad de poder votar, se supone que en un estado de derecho democrático, es la máxima expresión de participación ciudadana, pues bien nosotros queremos reflexionar sobre este paradigma.
 Creemos que en la actualidad, votar o no votar cada 4 años no te hace ser más ciudadano que otro. Ya que el concepto de ciudadanía se ha visto desvirtuado por la clase política. En grandes ciudades, la participación en la calle, en las actividades culturales de barrio es muy variada, pero lo que queremos resaltar es que para participar en estas actividades no se necesita carnet de CIUDADANO. 
En la controversia social en la que nos encontramos, donde una protesta sigue a otra, y donde las alternativas culturales se hacen más evidente. La participación de personas de otros lugares (que posiblemente por su situación legal no puedan votar)  se está haciendo visible. Esta es la participación que debería poseer un ciudadano, es decir, no dejar de lado la reivindicación de tener derecho a votar, pero centrarnos en que ese no es el medio para el fin, sino que la participación ciudadana es el medio de inclusión en la cultura y sociedad de un país.
En segundo lugar, seguir reflexionando sobre este concepto de ciudadanía, del modo de que no es un concepto estático, no significa que puedas ser ciudadano hoy, pero mañana no. Corroborando lo mencionado anteriormente, la ciudadanía va mas allá de un trámite burocrático. Para ello consideramos este concepto, en la población nacional, es decir, la que legalmente y políticamente es ciudadana. Pero hacemos dos distinciones, el ciudadano comprometido, y el no comprometido. El ciudadano comprometido, al igual que decíamos antes, participa en su contexto social, en actividades culturales etc. Pero el no comprometido ¿sería ciudadano, solo por el simplemente hecho de ir a votar cada 4 años?. Bueno nosotros creemos que no. La persona que legalmente no tiene problemas, pero no participa en su contexto social y/o cultural, no podría decirse que está respondiendo a la participación ciudadana plena, de distinta forma, que un Senegales que no ha obtenido los papeles, pero es un movilizador y un agitador, por ejemplo en las calles de Lavapies. 
Desde esta entrada vemos necesario esta reflexión, y mostrar que Ciudadanía, no es un voto sino que es un proceso de participación ciudadana real.